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La creatividad y el diseño industrial

La creatividad y el diseño industrial

La creatividad, que se refleja en la innovación, es un concepto imprescindible cuando se habla sobre diseño industrial contemporáneo. Sin embargo, una cosa es hablar de ella y otra muy diferente lograr aplicarla de manera eficiente.

Cuando se define creatividad, en el contexto industrializado del diseño, se entiende como todo proceso que busca aportar algo de forma imprevista, que innova, que no parte de lo que ha sido establecido, y que escapa de lo predecible. Por otro lado, la innovación no solo comprende un momento de iluminación en la mente del diseñador, sino que en muchas ocasiones es el producto de un largo periodo de trabajo.

Por esas razones, resulta importante conocer las diferentes técnicas de creatividad que se llevan a cabo durante la concepción de nuevos productos, o que en cierta medida ayudan al desarrollo de la idea y la solución del problema que se haya presentado. Sin embargo, conocer estos métodos no garantiza un éxito en el mercado donde se busca introducir el producto; esto también responde a otras variables externas. Obviamente, el promover la innovación en las empresas siempre resulta favorable para todos, ya que se motiva la producción de nuevas y distintas alternativas que buscan resolver problemas existentes.

Las técnicas y metodologías de creatividad comparten una característica en común, un atributo sumamente importante que se refleja en su utilidad para estimular la generación de ideas y soluciones. Planteando una continua búsqueda de las mismas, a través del conocimiento acumulado en el proceso del diseño de terminado producto.

Muchos autores, de diversas nacionalidades, han analizado los distintos tipos de métodos utilizados a lo largo de la historia, buscando dar respuesta a cuestionamientos tales cómo el objetivo del diseñador, las dificultades que se presentan durante el proceso del diseño, las relaciones que tiene el diseño con otros estudios particulares, entre otros.

Una de las técnicas de creatividad más usada es el “Brainstorming”, desarrollada en 1938, que se basa en la reflexión y análisis en grupo para tomar una decisión. Debe estar presente un ambiente libre de toda clase de censura, donde las ideas se expresen con libertad, al margen que alguna pueda resultar incoherente o absurda al principio. Toda crítica tiene que quedar de lado, cualquier propuesta es valiosa; y luego cuando se pase a analizarlas, se podrán extraer las más relevantes para el proyecto.

Otras técnicas muy conocidas son las que emplean la analogía, ayudando a estimular el pensamiento creativo a través de la comparación. Consisten en la observación de un determinado sistema que tenga algo en común, ya sea en su aplicación o elementos utilizados, en relación al producto que se está diseñando. Esto se toma como punto de partida, aprovechando las soluciones que con anterioridad han funcionado. Un buen ejemplo de esto es el desarrollo de las agujas hipodérmicas tomando como referencia los colmillos de las serpientes.

Aparte de las mencionadas, existen más técnicas que son herramientas muy útiles para promover el proceso creativo. Y si bien se pueden utilizar de manera individual, también resulta satisfactorio enriquecerlas mutuamente, combinándolas para obtener nuevos resultados.

La importancia del diseño industrial inclusivo, explicando mi punto de vista

La importancia del diseño industrial inclusivo, explicando mi punto de vista

Las dificultades que pueden tener determinadas personas al usar un producto en específico corresponden a las características particulares del individuo; ya sea por las discapacidades que estén presentes desde su nacimiento, consecuencia de un accidente, u otro sea el caso. Tener en claro eso es una parte esencial de lo que comprende el diseño industrial, y la necesidad de llevarlo a cabo de tal forma que sea adecuada para la mayor cantidad de gente posible, haciéndolo inclusivo.

Es una tendencia que va cobrando cada vez más fuerza, buscando fabricar productos que tengan las características necesarias y que sean accesibles para a aquellas personas que presentan algún tipo de discapacidad, sea cual sea. Siendo de provecho tanto para el consumidor final como para la empresa, ya que ésta se beneficia de la creación de un producto que se adapte a necesidades específicas, y por tanto, una mayor cantidad clientes potenciales es capaz de usarlo sin problemas, ampliando su mercado, y generando más público objetivo.

En ocasiones, ocurre que el diseñador mismo se da cuenta de las limitaciones que presenta determinado producto, por lo que se ve motivado a replantear su diseño, en búsqueda de una solución. Este fue el caso de Shabtai Hirshberg, un diseñador que, mientras se encontraba en un centro de rehabilitación para infantes y jóvenes, observó como un niño que usaba muletas intentaba manejar un triciclo, y luego de negarse a la ayuda que el fisioterapeuta le estaba dando, terminó con una de sus piernas atorada en la estructura del vehículo.

A partir de ese evento, el diseñador dedicó varios meses a investigar y trabajar junto a especialistas en fisioterapia, en búsqueda de crear un triciclo que los niños con problemas similares pudieran usar sin problemas; así nació el prototipo del triciclo “A2B”. Diseñado con una estructura no solamente funcional, sino que también estaba enfocada a ser cómoda y entretenida de usar.

Existen diferentes tipos de limitaciones que alteran la forma en que accionamos, ya sea en los campos de la visión, el oído, o todo aquello que afecte directamente nuestra movilidad en menor o mayor grado; siempre tomando en cuenta que están relacionadas una otras, lo que ocasiona inevitablemente que se agraven entre ellas. Los productos pobremente diseñados, así como los entornos que no han sido acondicionados, llegan a crear muchos inconvenientes para la mayoría de personas, convirtiéndose en obstáculos imposibles para aquellas que presentan cierta limitación, lo que ocasiona que su entorno se vea transformado en un lugar inseguro y hasta peligroso

En conclusión, nunca se debe tomar en cuenta al individuo promedio en el diseño industrial, este es un error en el que se sigue incurriendo inadecuadamente, ya que esas personas solo son una fracción de la población, y en la mayoría de casos no presentan problemas para emplear la mayoría de productos disponibles. Lo más inteligente es pensar en los extremos, ahí donde se encuentran los usuarios con limitaciones. Analizar su modo de vida y cómo interactúan con su entorno y los elementos del día a día, el esfuerzo que necesitan realizar y las formas de minimizarlo; todo con objetivo de hacer más fácil su vida.